NUEVOS PLANES DE GESTIÓN DE LA DEMANDA: UN PASO MÁS LEJOS DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA

Después de varios años de ausencia, se reeditan los Planes de Gestión de la Demanda y esta vez con novedades: el Ministerio de Industria promueve el corte de suministro eléctrico al sector doméstico a través de contadores con telegestión. Lejos de promocionar la tan deseada eficiencia energética, esta iniciativa apuesta por un objetivo más agresivo: cortar a un sector (el doméstico) en beneficio de otros.

Hasta el momento, los Planes de Gestión de la Demanda tenían como objetivo fomentar el uso racional de la energía entre todos los usuarios (industria, servicios y, singularmente, sector doméstico) mediante ayudas públicas a la instalación de sistemas más eficientes. Sin embargo, este año cambian su finalidad y se centran en la promoción de técnicas de telegestión en el sector residencial.

Las técnicas de telegestión no solo permitirán que “el consumidor conozca en cada momento cuál es su consumo eléctrico (…) y las lecturas de los períodos de facturación”, tal y como recoge la Orden Ministerial de 30/11/ 2004, publicada en el BOE de 17/12/2004, sino que además, y esto es lo preocupante, deben permitir a las empresas energéticas “realizar una gestión más eficiente y rápida de las puntas de demanda”.

Las técnicas de telegestión permitirán a las empresas energéticas el corte de suministro eléctrico a los usuarios domésticos, según establecen los artículos 2.1 y 4.2 y el Anexo 3 de la citada Orden. Previsiblemente, los usuarios firmarán un contrato en el que determinen cuáles son sus necesidades y, a partir de ahí, el control pasará a manos de la empresa encargada del suministro.

Considerando las pérdidas que un corte de luz puede representar en los hogares en lo que a confort respecta, es fundamental que, antes de proceder a un acuerdo, los usuarios reciban la información necesaria y que mediten con detenimiento lo que van a firmar.

La asignatura pendiente

La necesidad de llevar a cabo acciones que ayuden a racionalizar el uso de la energía es una realidad evidente. Sin embargo, la adopción de medidas como la señalada continúa haciendo de esta necesidad una asignatura pendiente, al representar un claro distanciamiento en el impulso de una verdadera eficiencia energética.

El Ministerio y el IDAE apuestan por los sistemas de telegestión –cuya financiación supondrá el 30% del coste de los tele contadores hasta alcanzar la cifra de 1 millón de euros, montante global que el Ministerio dedica a este programa específico– y dejan de lado oportunidades para impulsar una verdadera eficiencia energética, como por ejemplo, acuerdos para que el Ministerio de Fomento publique un Código Técnico de la Edificación que recoja exigencias de aislamiento térmico en los edificios más rigurosas de las que plantea el actual borrador.

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