02-11-2011 ADECES
advierte a los promotores y a la banca de la necesidad de adaptarse a la situación
actual. Les TOCA PERDER.
Rechaza
el anuncio del BE de cambiar el tipo de referencia hipotecario, por el sobre coste
que implica para los consumidores
Crítica
los planes de APCE porque insisten en un modelo de negocio agotado
Toca
perder. Esta es la advertencia que ADECES (Asociación Pro Derechos Civiles
Económicos y Sociales) lanza a los promotores y a la banca en relación con sus
carteras de activos inmobiliarios, al menos en la situación actual, caracterizada
por la falta de confianza de los ciudadanos en el futuro. En este contexto, ADECES,
rechaza el anuncio del Banco de España (BE) de cambiar el tipo de referencia hipotecario,
porque dicho cambio implica un mayor coste para los consumidores en relación
con el Euríbor, y critica la insistencia de la APCE en formular propuestas
que reproducen un modelo de negocio agotado.
Depreciación
sustancial de las viviendas
ADECES
considera que tanto promotores como entidades financieras deberán afrontar
una rebaja sustancial de precios para colocar sus carteras de viviendas y obtener
liquidez, so pena de agravar el problema que hoy padecen: pérdida de valor
de sus activos inmobiliarios y aumento de costes del crédito hipotecario
(causado por la mayor morosidad y la subida de tipos), del mantenimiento y de
los impuestos originados por el mayor número de viviendas que poseen.
Evitar
el aumento de costes financieros a los consumidores
En
un contexto de desconfianza ADECES expresa su rechazo al anuncio realizado por
el BE de sustituir el actual tipo de referencia del 80% de los préstamos
hipotecarios (Euribor a 12 meses) por el interest rate swap a cinco
años, al que el regulador califica de más estable y adecuado al
largo plazo (entre 15 y 30 años) al que se firman la mayoría de
las hipotecas.
Para
ADECES, sin embargo, lo que persigue este cambio es ofrecer a la banca unos beneficios
adicionales por su actividad crediticia, ya que el nuevo sistema que propugna
el BE supone un encarecimiento de las hipotecas para los usuarios y, por tanto,
un mayor beneficio para las entidades que encontrarán en este nuevo tipo
de referencia un aval legal para obtenerlo.
ADECES
no comparte los argumentos para justificar el cambio, ya que las hipotecas siempre
se han establecido a largo plazo y, además, tampoco es lógico que
el regulador bancario adopte esta decisión por el mal funcionamiento coyuntural
del mercado interbancario a 12 meses, base del Euríbor, que un cambio de
la naturaleza propuesta tampoco solventará.
Aunque,
esporádicamente el nuevo sistema de referencia se halle por debajo del
Euríbor (lo hace ahora en 13 centésimas de punto) lo normal es que
sea más caro que éste, de hecho, hace menos de un año lo
superaba en más de un punto porcentual. Así, el nuevo sistema, será
más estable, pero más caro.
Los
promotores y su falta de adaptación al medio
Pero
si alguien está demostrando una verdadera falta de adaptación al
medio son los promotores a través de su patronal (APCE) y sus reiterados
planes de reactivación del mercado inmobiliario basados en una nueva inyección
de dinero, del dinero de otros.
Esta
fue la premisa que la APCE empleo cuando solicitaron al Estado que adquiriese
la vivienda en stock para destinarla a fines sociales y, así de paso, fuese
el Estado el que corriese con los gastos de mantenerla.
La
solicitud del dinero de otros también es la premisa que emplean ahora cuando
reclaman financiación por valor de 23.000 millones de euros para afrontar
en 2015 el inicio de 300.000 viviendas. Petición que justifican con los
retornos que esta inversión supondría para el Estado en impuestos,
empleo, etc.
Como
se ve, siempre están pensando en los demás. Se olvidan
de que esta financiación la deberá conceder un sector financiero
empachado de activos inmobiliarios y un Estado que debe atender otras prioridades.
Mientras 700.000 pisos esperan a ser vendidos. Si de las ventas de los mismos
se reservaran 33.000 euros de media por piso, los promotores obtendrían
los 23.000 millones que reclaman para proseguir con su actividad. Para conseguir
este objetivo es preciso bajar los precios y poder vender, es decir, adaptarse
al momento.
Esta
falta de adaptación al medio está presente también en los
argumentarios de la patronal. En sus reiterados planes para repetir un negocio
agotado hablan de una vivienda económicamente sostenible y
la definen como la que puede ser vendida inmediatamente. Un concepto
tan estrecho de la sostenibilidad da idea de las cortas miras del
sector.
Los
bancos y la adaptación. La necesidad de tasaciones actualizadas
ADECES,
también reclama a las entidades financieras una mayor flexibilidad en relación
con las deudas hipotecarias de sus clientes, buscando fórmulas adecuadas
para afrontar las diferentes situaciones y cuantías de la deuda: dación
en pago, aplazamientos, conversión al alquiler (dedicando parte del mismo
al pago de intereses), son algunos de estos métodos.
Entre
estos casos se hayan las ejecuciones sobre viviendas tasadas con anterioridad
a la burbuja y con la mayor parte de la hipoteca pagada, que el acreedor puede
adquirir por el 60% de su valor de tasación, un valor cuatro o cinco veces
inferior al precio actual del mercado. Para estos casos ADECES solicita que la
ejecución se practique sobre una tasación actualizada que permita
una valoración más adecuada de los precios y por tanto una compensación
más equitativa de los propietarios. Por ejemplo, una vivienda tasada en
100.000 Euros se ejecuta por 60.000. Con una tasación actualizada, 200.000
euros, se ejecutaría por 120.000.