10-06-2009
Según ADECES es preciso reformular algunos programas públicos
de eficiencia destinados a los hogares
Las
administraciones públicas deben mejorar sus políticas de comunicación
sobre eficiencia energética en el hogar y evaluar de forma precisa el
esfuerzo inversor
ADECES (Asociación
pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales) considera que es
preciso que las administraciones públicas mejoren sus políticas
de comunicación sobre eficiencia energética en el hogar
y evalúen de forma precisa el esfuerzo inversor en los diferentes
programas, reformulando, si es preciso, algunos de los programas presentes
en ediciones anteriores y repetidos en 2008-2012.
Está es
al menos la conclusión de ADECES después de examinar con
detenimiento la evolución del Índice de Eficiencia Energética
elaborado por Unión Fenosa,
uno de los instrumentos más rigurosos e ilustrativos disponibles
para instituciones, agentes socioeconómicos y ciudadanos.
De la evolución
del citado Índice y la comparación con los programas de
ayudas públicas para mejorar la eficiencia en el sector residencial
del período 2008-2012 y anteriores, ADECES, extrae las siguientes
consecuencias:
Revisión
de la política de Comunicación
Etiquetado energético
El 50% de la población desconoce todavía el etiquetado
energético de sus electrodomésticos y, por tanto no es
un parámetro de compra que tenga interiorizado. Un porcentaje
excesivamente amplío si se tiene en cuenta que un electrodoméstico
de la clase A consume un 35% menos que uno de clase C y un 45% menos
que uno de clase D.
Frigoríficos y lavavajillas: la falta de campañas específicas
Aunque mejora el porcentaje de frigoríficos non-frots, la cultura
de los ciudadanos para conseguir un correcto mantenimiento de frigoríficos
y congeladores es escasa, faltando campañas específicas
que mejoren la eficiencia de sus electrodomésticos.
La falta de una
eficaz cultura de ahorro se traslada también al uso de los programas
de media carga de los lavavajillas. Del 12% de hogares que utilizan
este programa sólo un 37% lo hace cuando tienen muchos cacharros.
Aire acondicionado: confusión de mensajes
Especialmente preocupantes resultan los datos sobre la temperatura de
consigna en aire acondicionado. Así, mientras la campaña
desarrollada en 2007 sobre la temperatura de la calefacción (menos
de 20º C) parece haber tenido efecto en 2008 con una mejora del
23% de hogares que siguen las indicaciones; en el aire acondicionado
no ocurre lo mismo ya que aumenta en más de un 30% el porcentaje
de hogares que programa entre 21º C y 22º C, cuando la temperatura
indicada es de 24º C o más. Parece evidente que se ha generado
una confusión entre la población entre las temperaturas
de consigna de aire acondicionado y calefacción.
Reformulación de programas
Según ADECES, aunque todos los planes de eficiencia energética
son dignos de tomar en consideración, algunos presentan signos
de agotamiento o requieren ser activados con medidas complementarias.
Este es el caso del Plan Renove de Electrodomésticos que
a pesar de las ayudas públicas no ha impedido que en 2008 las
ventas de estos aparatos se redujesen en más de 1 millón
respecto al ejercicio 2007, después de que en los años
precedentes el parque de aparatos eficientes (etiquetado A y B) aumentase
un 14%. Con el Plan Renove la inversión necesaria para ahorrar
una tonelada de CO2 es de 65 €.
Lámparas de bajo consumo. Aunque ADECES se ha manifestado
en contra de seguir promoviendo este programa mediante incentivos públicos
(ayudas de 2,5 € por pack de 2 lámparas) la asociación
considera que en el caso de que se continúe con el mismo debe
hacerse de modo que la distribución de las lámparas no
obligue a los ciudadanos a desplazamientos que incorporan costes de
recogida y emisiones de CO2, con lo que la eficiencia energética
se ve disminuida. Recuérdese que la distribución de lámparas
se efectúa a través de las oficinas de correos en vez
de en lugares de tránsito.
Aislamiento en ventanas. El simple anuncio de las ayudas públicas
que algunas Comunidades han puesto en marcha para cambiar ventanas y
marcos, ha provocado un incremento moderado de la sustitución
de las ventanas, pero también un efecto no deseado. El escaso
porcentaje de ayudas (16% aproximadamente) en relación con los
vidrios recomendados favorece que la ayuda sea sustituida por la no
emisión de factura a cambio de ahorrarse los trámites
de solicitud.
Finalmente es preciso reseñar que, aunque la eficiencia energética
es el instrumento más eficaz (en coste y volumen) para reducir
las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, ya que aportan costes
netos negativos, es decir, generan ahorros, las inversiones en este
ámbito están lejos de las inversiones en energías
renovables.
De hecho, en 2008
la inversión en eficiencia alcanzó los 2,36 € por
habitante mientras que en energías renovables ya en 2006 superaba
los 60 € per capita.