22-04-2009
ADECES rechaza la propuesta de la Asociación de Promotores y Constructores
de España (APCE) y califica de insostenible la acusación de competencia
desleal a los bancos
El Estado no puede comprar
pisos y soportar el coste de mantenimiento, bajo el pretexto de la política
social y la creación de empleo
Los promotores no se adaptan a la crisis y carecen de un nuevo modelo
de negocio
ADECES (Asociación
pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales) rechaza de plano la propuesta
de la Asociación de Promotores Constructores de España que requiere
al Estado para comprar pisos en "stock" y soportar el coste de su mantenimiento,
bajo el pretexto de la creación de empleo y practicar una política social,
es decir, destinarlos a determinado tipo de demanda en régimen de venta
o alquiler.
Según la
patronal esta propuesta supondría la creación de un círculo
virtuoso: dar salida a un 'stock' "injusto desde el punto de vista
social e ineficiente económicamente", eliminar riesgo a
los bancos, prestar política social de vivienda y ayudar a las
empresas inmobiliarias y, por ende, al empleo.
Sin embargo, para ADECES, lejos de esta supuesta perfección,
la propuesta representa un círculo vicioso porque:
a.- El Estado se convertiría en propietario de viviendas, con
la obligación de colocarla en el mercado, gestionarla y, en su
caso, mantenerla.
b.- El Estado intervendría de forma directa, si adquiere un número
significativo de la bolsa de viviendas en "stock", en el mercado
inmobiliario, determinando los precios y condiciones de alquiler o venta.
Desde ADECES hemos manifestado en múltiples ocasiones que la
satisfacción del derecho de acceso a la vivienda digna no debe
garantizarse a través de la propiedad mediante los programas
de protección oficial.
c.- No hay ninguna razón para pensar que el Estado tenga más
facilidades para vender o alquilar viviendas que la iniciativa privada.
d.- Si el Estado puede pagar los créditos subrogados de los promotores
mediante la venta o el alquiler de los pisos adquiridos de la bolsa,
¿por qué no pagan los promotores sus créditos con
las entidades mediante la venta o el alquiler de los pisos que tienen
en "stock"?.
e.- Tampoco hay razón para que el Estado adquiera parte de los
pisos en stock a los promotores bajo el pretexto de la creación
futura de empleo, ya que la bolsa de viviendas seguirá existiendo
independientemente de quién sea su propietario, porque no hay
todavía una recuperación suficiente de la confianza de
los consumidores en la economía para animar el mercado inmobiliario.
Con esta propuesta, los promotores inmobiliarios lo único que
demuestran es que siguen creyendo que por unos u otros motivos la sociedad
y las administraciones públicas son cautivos de su modelo de
"generar riqueza". Siguen en la misma línea que ya
inauguraron tiempo atrás cuando opusieron resistencia a la leve
mejora de las normas térmicas o acústicas, o cuando el
anterior presidente de la gran patronal afirmó ante la Comisión
de vivienda que antes de seguir bajando los precios regalaría
las viviendas al banco. En ese caso, ADECES, ya advertía en que
confiaba en que el banco bajará los precios y se adecuará
a las posibilidades del mercado.
Los promotores
tienen que adaptarse al momento para generar liquidez y poder definir
un modelo de negocio sobre unas bases diferentes a las que alimentaron
la burbuja inmobiliaria: apuesta por la rehabilitación, incorporación
del mercado de vivienda a satisfacer necesidades sociales e individuales
como la eficiencia energética y la calidad acústica y
la preservación de los recursos.
Por último,
ADECES, no quiere dejara pasar la advertencia lanzada por APCE y respecto
a la supuesta competencia desleal que practican bancos y cajas que venden
más baratos los pisos que ejecutan. Resulta realmente llamativo
que se acuse de competencia desleal a quienes están tratando
de recuperar parte del dinero prestado, bajando los precios, para adecuar
las condiciones de venta a las circunstancias de un mercado paralizado,
y sin embargo no sean desleales quienes lanzaron mensajes al mercado
señalando que los precios ya habían bajado todo lo posible.
En toda esta polémica
ADECES no quiere olvidar el más de medio millón de pisos
de segunda mano que también están por vender y crean situaciones
agónicas para muchas familias que han comprado otra vivienda
y todavía no han vendido la suya.