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13-01-2009
ADECES señala la responsabilidad de la familia en los altos porcentajes
de obesidad infantil
Consejos a las familias
frente a la obesidad y el sobrepeso infantil
España es, en la
actualidad, uno de los países con mayor porcentaje de obesidad infantil.
La relevancia de este dato aumenta al considerar el rápido crecimiento
que la obesidad y el sobrepeso han experimentado en las dos últimas
décadas, como consecuencia, fundamentalmente, del sedentarismo y de
unos hábitos dietéticos inadecuados. Sin duda, el acelerado ritmo de
vida de la sociedad actual, unido a la comodidad (es más rápido comprar
un bollo que preparar una ensalada) y a unos cánones de salud del todo
erróneos (la creencia popular de que un niño rollizo es un niño sano)
se encuentran entre los puntos de partida de un problema que alcanza
en España cifras alarmantes. En este contexto, consciente del importante
papel de la familia en la dieta de los más pequeños, ADECES aconseja
seguir determinadas pautas para alcanzar una dieta equilibrada y un
estilo de vida saludable.
La Organización
Mundial de la Salud (OMS) señala que la obesidad y el sobrepeso
han alcanzado caracteres de epidemia a nivel mundial: más de
mil millones de personas adultas tienen sobrepeso y, de ellas, al menos
300 millones son obesas. La importancia de este dato es mayor en España,
ya que si bien ocupa una posición intermedia en el porcentaje
de adultos obesos, nuestro país presenta una de las cifras más
altas en lo que respecta a la población infantil: según
datos del INE, el 8,9% de los españoles de entre 2 a 17 años
presenta obesidad y el 18,7% tiene sobrepeso. Los hábitos alimentarios
y sedentarios son, para los expertos, causas fundamentales del aumento
de la obesidad infantil experimentado en las dos últimas décadas
en España.
Las consecuencias
de una alimentación desequilibrada
Los distintos estudios
oficiales realizados al respecto (caso de la Encuesta Nacional de Salud)
señalan que el 6,2% de la población infantil y juvenil
española no desayuna habitualmente. El desayuno de los niños
españoles se compone mayoritariamente (en un 56% de los casos)
de un vaso de leche acompañado de algún hidrato de carbono,
mientras que el 19,3% se queda tan sólo en el vaso de leche.
Para ADECES, existe una relación directa entre este mal hábito
alimenticio y la obesidad. Un desayuno equilibrado debe incorporar leche,
fruta o zumo e hidratos de carbono, pauta seguida en la actualidad por
tan solo el 7,5% de los niños.
La obesidad responde
a distintas causas, entre las que se encuentran la genética y
los problemas endocrinológicos. Si bien ambos factores existen,
también es cierto que no son ni tan determinantes ni tan numerosos:
no todos los hijos de obesos acabarán siéndolo y el porcentaje
que se asocia a problemas endocrinos es menor que el asociado a otras
causas. En este contexto, los expertos coinciden al encontrar en los
hábitos dietéticos inadecuados y en la insuficiencia de
la actividad física las principales causas.
Así, cinco
de los diez factores de riesgo identificados por la OMS como claves
para el desarrollo de las enfermedades crónicas están
estrechamente relacionados con la alimentación y el ejercicio
físico: la obesidad, el sedentarismo, la hipertensión
arterial, la hipercolesterolemia y el consumo insuficiente de frutas
y verduras.
Pautas a seguir
La infancia es
un periodo decisivo para actuar sobre la conducta alimentaria, ya que
los hábitos dietéticos se inician a los tres o cuatro
años de vida y se establecen a partir de los once, con una tendencia
a consolidarse a lo largo de toda la vida. El papel de los padres es,
por tanto, concluyente. En este sentido, ADECES ofrece los siguientes
consejos:
- La importancia
de seguir una dieta equilibrada, entendiendo como tal aquella que
cubre las necesidades nutricionales del día. Es fundamental
comer de todo, moderando, eso sí, el consumo de grasas y
de alimentos ricos en azúcar. Los cereales, patatas y legumbres
constituyen alimentos básicos que hay que comer a diario,
al igual que las frutas, las verduras y las hortalizas.
- La importancia
del desayuno. Hay que concienciar a los niños de que el desayuno
es una de las comidas más importante del día y debe
cubrir, al menos, el 25% de sus necesidades nutritivas. Para conseguirlo,
debe incluir lácteos (leche, yogur, etc.), cereales (pan,
galletas, copos de cereales
), y una fruta o su zumo. Por supuesto,
todo ello se puede acompañar de grasas de complemento (caso
del aceite de oliva, mantequilla, margarina
), mermeladas,
miel y fiambres.
- La importancia
del ejercicio físico. La sociedad actual, oferta numerosas
actividades de ocio infantil sedentarias (televisión, videojuegos,
ordenador, etc.), de ahí que sea necesario recordar a los
padres la trascendencia de las actividades físicas: salir
a jugar a un parque o, simplemente pasear, son actividades que deben
integrarse, necesariamente, en la rutina de los más pequeños.
- La importancia
del ejemplo. Los niños aprenden conductas por imitación,
de manera que los padres se convierten en modelos a seguir, también
en materia de educación nutricional. Por ello, los padres
deben practicar con el ejemplo y seguir una dieta equilibrada o
saludable: es imposible concienciar a los más pequeños
sobre la importancia de la fruta o la verdura si los padres no las
compran ni las consumen.
- La importancia
de saber comer. Hay que enseñar a los pequeños a comer
y masticar despacio, es importante convertir el momento de la comida
en algo agradable, de lo que se puede disfrutar.
- La importancia
de los colegios. Son numerosos los centros escolares que disponen
de las famosas máquinas de refrescos. ADECES aconseja que
estas máquinas no expendan bebidas azucaradas ni bollería
industrial.
- La importancia
de los facultativos. En caso de que sea necesario imponer a los
menores una dieta hipocalórica, ésta debe ser decidida
siempre por un médico.
- La importancia
de las rutinas. Como cualquier otra actividad, la comida también
tiene sus horas. Es fundamental enseñar a los niños
a respetarlas y huir de los famosos picoteos.
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