24-04-2006
ADECES considera inalterable los once días de antelación
que fija el Reglamento
Las
cadenas privadas de televisión pretenden restringir el derecho
de los ciudadanos a conocer la programación
La Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA), está
intentando modificar el derecho a la información que sobre la
programación televisiva tienen los ciudadanos, ya que han presentado
una propuesta que, de aprobarse, liberaría a las cadenas de la
obligación que actualmente tienen de facilitar a los medios de
comunicación su programación con once días de antelación.
En concreto, UTECA ha presentado ante la Secretaría de Estado
de Telecomunicaciones una propuesta para que en la nueva Ley Audiovisual,
que actualmente estudia el Gobierno, las cadenas de televisión
solo estén obligadas a facilitar a los medios de comunicación
su programación con 24 ó 48 horas de adelanto. Además,
en reuniones mantenidas entre el director del Gabinete de la Secretaría
de Estado de Telecomunicaciones y varias asociaciones de consumidores
se puso de manifiesto que UTECA requiere que el actual Reglamento que
impone el plazo de once días sea modificado de inmediato sin
esperar a la nueva Ley.
En este contexto, la Asociación pro Derechos Civiles, Económicos
y Sociales (ADECES) está plenamente segura de que las distintas
asociaciones de consumidores consultadas por la Administración
sabrán valorar la importancia del derecho a la información
sobre la programación televisiva, cuya consecución solo
fue posible tras un largo período de contraprogramación
protagonizado por Tele5 y Antena3, con lo que ello implica de desinformación
al ciudadano, que en la actualidad algunas televisiones privadas quieren
repetir.
ADECES considera que el derecho a la información sobre la programación
televisiva debe mantenerse inalterable, ya que:
1. Las televisiones son concesiones de servicio público y, como
tales, deben cumplir y satisfacer el derecho a la información
veraz. Adeces entiende que la primera información veraz que las
televisiones tienen al alcance de su mano es su propia programación.
2. El periodo existente en la actualidad, once días, es clave
ya que representa el plazo necesario para ofrecer la información
televisiva semanal, de ahí que cualquier alteración en
el mismo suponga la imposibilidad de cumplir este objetivo. La modificación
que persigue UTECA ofrecería al público la información
de la programación del día o de dos días como máximo.
En términos prácticos, supondría que los ciudadanos
que ahora invierten un euro (revista semanal) en conocer la programación
de toda la semana deberían invertir siete (prensa diaria) para
acceder a esta información, lo que puede resultar especialmente
gravoso para los colectivos más desfavorecidos. Además,
conviene tener presente que, a tenor del índice de lectores,
la prensa diaria no es hoy por hoy una alternativa válida.
3. El mercado televisivo está marcado por una clara reorganización
de su mapa, como consecuencia de la entrada de dos nuevos canales. En
este contexto, no se entiende la pretensión de limitar el derecho
a la información sobre la programación.
4. La petición realizada por las televisiones privadas no parece
estar en sintonía con la actualidad, caracterizada por la ampliación
de derechos sociales. Por el contrario, la propuesta de UTECA supone
una limitación a un derecho básico de los consumidores:
el de la información sobre la programación televisiva.