24-01-2005 El Ministerio de Industria promueve el corte de suministro
eléctrico al sector doméstico
Nuevos
planes de gestión de la demanda: un paso más lejos de
la eficiencia energética
Después
de varios años de ausencia, se reeditan los Planes de Gestión
de la Demanda y esta vez con novedades: el Ministerio de Industria promueve
el corte de suministro eléctrico al sector doméstico a
través de contadores con telegestión. Lejos de promocionar
la tan deseada eficiencia energética, esta iniciativa apuesta
por un objetivo más agresivo: cortar a un sector (el doméstico)
en beneficio de otros.
Hasta
el momento, los Planes de Gestión de la Demanda tenían
como objetivo fomentar el uso racional de la energía entre todos
los usuarios (industria, servicios y, singularmente, sector doméstico)
mediante ayudas públicas a la instalación de sistemas
más eficientes. Sin embargo, este año cambian su finalidad
y se centran en la promoción de técnicas de telegestión
en el sector residencial.
Las
técnicas de telegestión no solo permitirán que
el consumidor conozca en cada momento cual es su consumo eléctrico
(...) y las lecturas de los períodos de facturación,
tal y como recoge la Orden Ministerial de 30/11/ 2004, publicada en
el BOE de 17/12/2004, sino que además, y esto es lo preocupante,
deben permitir a las empresas energéticas realizar una
gestión más eficiente y rápida de las puntas de
demanda.
Las
técnicas de telegestión permitirán a las empresas
energéticas el corte de suministro eléctrico a los usuarios
domésticos, según establecen los artículos 2.1
y 4.2 y el Anexo 3 de la citada Orden. Previsiblemente, los usuarios
firmarán un contrato en el que determinen cuáles son sus
necesidades y, a partir de ahí, el control pasará a manos
de la empresa encargada del suministro.
Considerando
las pérdidas que un corte de luz puede representar en los hogares
en lo que a confort respecta, es fundamental que, antes de proceder
a un acuerdo, los usuarios reciban la información necesaria y
que mediten con detenimiento lo que van a firmar.
La
asignatura pendiente
La necesidad de llevar a cabo acciones que ayuden a racionalizar el
uso de la energía es una realidad evidente. Sin embargo, la adopción
de medidas como la señalada continúa haciendo de esta
necesidad una asignatura pendiente, al representar un claro distanciamiento
en el impulso de una verdadera eficiencia energética.
El Ministerio y el IDAE apuestan por los sistemas de telegestión
cuya financiación supondrá el 30% del coste de los
tele contadores hasta alcanzar la cifra de 1 millón de euros,
montante global que el Ministerio dedica a este programa específico
y dejan de lado oportunidades para impulsar una verdadera eficiencia
energética, como por ejemplo, acuerdos para que el Ministerio
de Fomento publique un Código Técnico de la Edificación
que recoja exigencias de aislamiento térmico en los edificios
más rigurosas de las que plantea el actual borrador.