16-11-2005 ADECES evalúa las páginas web de las 19
Comunidades Autónomas y de los ayuntamientos de Barcelona, Bilbao,
Córdoba, Madrid y Tarragona
Calificación
deficiente para las web autonómicas en servicios ofrecidos a
los ciudadanos, interactividad y organización.
En
la actualidad, la Red está preparada para la realización
de un alto número de gestiones. Pese a ello, la mayoría
de páginas autonómicas solo permiten interactividad plena
en los apartados destinados al pago de tributos. Adeces considera que
Internet es mucho más, puede soportar muchos más servicios
de los que hoy soporta y aportar más información de la
que hoy aporta. Internet está desaprovechada por los organismos
públicos.
-La
mayoría de panelistas que contribuyeron a la realización
de este estudio (en total 33) coincidieron al considerar complicada
la localización de aquello que se buscaba en las distintas páginas.
Hasta el momento, no parece que la lógica reine en el diseño
de las páginas web. Ni la lógica, ni el orden... ni el
concierto. Adeces considera que el alto número de internautas
merece unas páginas de más calidad organizativa.
Adeces
presenta los resultados del estudio que ha realizado entre las páginas
web de las distintas comunidades autónomas en lo que a información
y servicios facilitados a los ciudadanos se refiere. El informe se completa,
además, con el análisis de las páginas de cinco
ayuntamientos representativos por su importancia y por estar gobernados
por diferentes partidos políticos -Barcelona (PSC), Bilbao (PNV),
Córdoba (IU), Madrid (PP) y Tarragona (CiU)-.
Junto a los servicios comunes, como pueden ser la obtención del
certificado digital o las reclamaciones y sugerencias, el análisis
de las web de las comunidades examina la información y los servicios
ofrecidos por las distintas páginas en áreas relacionadas
con asuntos de especial interés para los ciudadanos: empleo,
educación, familia, ocio, salud, seguridad social, tributos y
vivienda. Por su parte, el estudio de las web de los ayuntamientos contempla
las áreas de actividad económica y ocupación, circulación,
hacienda, mantenimiento de la ciudad y medioambiente, población
y participación ciudadana, territorio, urbanismo y vivienda y
animales..
conclusiones
1.
Sorprende comprobar la diferente implantación de las áreas
analizadas, así como la oferta de cada una en lo que a número
de servicios se refiere.
Entre los servicios menos implantados destacan los relativos al área
de salud. En el polo opuesto, aquellos con más presencia, se
encuentran servicios incluidos en las áreas de empleo y tributos
-caso de la presentación y pagos del IRPF-. Del mismo modo, la
solicitud de becas y ayudas para la educación tiene una importante
presencia en las páginas, en concreto, son 12 las comunidades
que disponen de este servicio integrado en el área de educación
.
2.
El grado de interactividad (entendiendo como tal la posibilidad de realizar
gestiones a través de Internet) permitido por las distintas páginas
fue otra de las cuestiones analizadas.
En este contexto, la primera conclusión es favorable: todas las
comunidades, a excepción de Ceuta, facilitan en sus web la obtención
del certificado digital. Sin embargo, las buenas noticias parecen acabar
aquí, ya que por norma general el número de servicios
que pueden tramitarse a través de la Red se limita al pago de
tributos.
Tributos y empleo tenían, como hemos visto, una importante presencia
en las distintas páginas. Sin embargo, mientras que en el primer
caso la interactividad es plena, en el segundo la realidad es diferente:
es cierto que todas las páginas autonómicas disponen de
un área destinada a las ofertas de empleo público, pero
solo 4 de las 19 comunidades facilitan las instancias a través
de Internet y ninguna ofrece la posibilidad de tramitarlas a través
de este medio.
En la misma línea, la tramitación de, por ejemplo, la
solicitud de becas y ayudas para la educación, o de ayudas para
las familias, a través de Internet, queda reducida a un mero
deseo. En este contexto, la Comunidad de Madrid constituye una excepción,
ya que permite realizar la solicitud telemática, pero solo para
dos tipos de ayudas: la destinada a los alumnos con discapacidad matriculados
en universidades públicas de la Comunidad y la destinada al cuidado
de los mayores. En el resto de páginas, estos servicios quedan
reducidos, en el mejor de los supuestos, a dar información y
formularios.
En otros casos, las diferencias son aún más sorprendentes,
ya que la tramitación de un servicio a través de Internet
depende de la comunidad en la que se resida. Así ocurre, por
ejemplo, en el caso de la solicitud de la tarjeta sanitaria: este servicio
se recoge en las páginas de Andalucía, Cataluña
y La Rioja, pero solo en este último caso puede gestionarse mediante
la Red.
3.
Pese a no ser, en un primer momento, objeto del estudio, la dificultad
para localizar en las diferentes páginas aquello que nuestros
analistas buscaban, ha hecho de la organización de las mismas
otro punto a considerar.
Un ejemplo servirá para evidenciar lo comentado: la Comunidad
de Madrid ofrece entre sus servicios la posibilidad de realizar valoraciones
previas de inmuebles objeto de adquisición o transmisión.
Pues bien, entre los inmuebles contemplados se encuentran las viviendas
unifamiliares. La lógica nos llevaría a pensar que
es posible acceder a este servicio desde el área de vivienda,
nada más lejos de la realidad. La ruta de acceso es mucho más
complicada: de la página principal hay que seleccionar el bloque
correspondiente a los ciudadanos. Esta página integra
accesos directos a todas las consejerías, entre ellas vivienda
y urbanismo, pero ninguna nos llevará a la valoración
de inmuebles, opción a la que solo accederemos seleccionando
servicios y trámites.
Ya en la página correspondiente, tenemos que volver a elegir,
esta vez la opción consultas y gestiones telemáticas.
Podría parecer que esta será la página definitiva,
pero no es así, porque cuando llegamos a ella, nos vemos obligados
a pinchar otra selección, la guía de impresos telemáticos,
y, ya en la guía, tenemos que volver a elegir, en esta ocasión
el acceso a la guía de impresos. Una vez allí,
debemos esperar que la ciencia infusa nos ilumine y nos haga saber que,
entre todas las opciones disponibles, debemos pinchar aquella denominada
ciudadanos, incluida a su vez en el bloque destinatarios.
Conseguido el acceso al área de destinatarios encontraremos,
en la última de las cuatro páginas que la integran y siempre
que todavía recordemos qué era aquello que estábamos
buscando, la opción de realizar valoraciones previas de
inmuebles objeto de adquisición o transmisión.
Lejos de lo que en un primer momento pudiera parecer, ni este ejemplo
constituye la excepción a la norma general, ni la página
de la Comunidad de Madrid es de las peores en lo que a organización
se refiere. Nada más lejos de la realidad. En general, el común
de las páginas presenta una organización deficiente, ya
que no parece que la lógica reine en el diseño de las
páginas web. Ni la lógica, ni el orden... ni el concierto.
4.
Entre las comunidades autónomas que más número
de áreas integran en sus páginas, destacan Andalucía
(ocho), Cataluña (siete) y, de lejos, Madrid (cuatro).
En el polo opuesto, como aquellas comunidades que menos áreas
integran en su web, destacan Ceuta, Murcia y Melilla, que solo ofrecen
servicios relativos a dos campos, no ofreciendo ninguno en los seis
restantes.
análisis de las páginas de los ayuntamientos
El
análisis de las cinco web de los ayuntamientos arroja dos conclusiones
fundamentales: el alto grado de actividad de la página del Ayuntamiento
de Barcelona y el alto grado de interactividad de la mayoría
de las páginas.
La página web del Ayuntamiento de Barcelona destaca por su alto
grado de actividad al ser la que ofrece un mayor número de servicios
de distinta naturaleza. En concreto, es la única que incluye
las áreas de asuntos sociales, comercio-industria y consumo,
comunicación e imagen, educación, deportes y seguridad
ciudadana. Paralelamente, la web del Ayuntamiento catalán destaca
entre las del resto de ayuntamientos contemplados en la gran mayoría,
seis de ocho, de áreas incluidas en el estudio situándose
en primer lugar en las de, circulación, hacienda, población
y participación ciudadana, y territorio, urbanismo y vivienda
y animales.
Con respecto a la segunda cuestión, sorprende gratamente comprobar
el alto grado de interactividad observado en las web municipales: a
excepción de Tarragona, el resto de ciudades examinadas disponen
de páginas en las que la práctica totalidad de los servicios
pueden gestionarse desde casa, a través de la Red.
Tal y como ya se ha señalado, el Ayuntamiento de Barcelona dispone
de la página en la que más número de áreas
se integran. A continuación se sitúan las web de Madrid,
Córdoba y Bilbao.
En el polo opuesto se encuentra la página del Ayuntamiento de
Tarragona, que no ofrece ningún servicio y se limita a facilitar
información y algunos impresos. Es evidente que si lo que este
municipio pretende es aprovechar nuevas tecnologías, aún
queda mucho por hacer.
Por último...
Finalizamos el informe con un dato positivo y esperanzador: la opinión
ciudadana parece un asunto prioritario para comunidades y ayuntamientos.
Todas las páginas de estas entidades incorporan un área
de reclamaciones y sugerencias, a excepción de la web del Ayuntamiento
de Tarragona. En el resto, este es un servicio plenamente interactivo,
ya que en todos los casos los internautas pueden hacer llegar sus quejas
y sugerencias mediante la Red de redes. Este es un dato que nos hace
mantener la esperanza de que tal vez escuchen las sugerencias
que, desde Adeces, planteamos tras conocer los resultados de nuestro
informe. En este sentido, Adeces considera necesario:
1.-
Elevar a la categoría de plena el grado de interactividad de
aquellos servicios de interés social: solicitud de becas y ayudas
para la educación, solicitud de ayudas para las familias, etc.
2.- Mejorar la organización de las páginas: que aquellas
áreas destinadas al ciudadano estén agrupadas en un mismo
sitio, a fin de facilitar las labores de búsqueda.
3.- Incrementar las conexiones seguras en los sitios de las administraciones
públicas. En definitiva, tener la garantía de navegar
en condiciones de seguridad.
4.- Aumentar las inversiones en nuevas tecnologías en las distintas
administraciones.