07-10-2008
Vivienda elabora un borrador de Real Decreto para aplazar
hasta enero de 2010 la entrada en vigor de la normativa acústica del
Código Técnico de la Edificación
ADECES solicita la dimisión
de la cúpula del Ministerio de Vivienda
ADECES (Asociación
Pro Derechos Civiles Económicos y Sociales) solicita la dimisión de
la cúpula del Ministerio de Vivienda en el caso de llevarse a efecto
la intención de este departamento de aplazar la entrada en vigor de
la normativa acústica del CTE hasta enero de 2010, es decir, 14 meses
más de lo que estaba previsto. Retraso que se acumularía a la demora
de 20 meses con la que se aprobó la parte acústica sobre el resto del
CTE. En total, las actuaciones pasadas y pretensiones futuras del Ministerio
representan una dilación en la entrada en vigor de la parte acústica
de más de dos años y medio sobre las otras partes del Código.
Razones para
una dimisión
En esencia, el
Ministerio de Vivienda justifica en el borrador del Real Decreto sus
intenciones con dos pretextos: las herramientas de cálculo y
las soluciones que contempla el Catálogo de Elementos Constructivos,
en su versión actual, no aseguran a día de hoy el cumplimiento
riguroso del DB-HR del CTE, ni estarán en condiciones de hacerlo
en un plazo no inferior a un año y, por otra parte, se apoya
en la especial coyuntura que atraviesa el sector de la promoción
de viviendas, que aconseja no aumentar los costes de la construcción
de estas viviendas ni la complejidad técnica en la redacción
de los proyectos y en su supervisión.
Según
ADECES, ninguna de estas razones resulta creíble a los ojos de
los ciudadanos, de ahí que la asociación solicite la dimisión
de toda la cúpula del ministerio de Vivienda, de llevarse a efecto
este aplazamiento por las siguientes razones:
a.- El Ministerio
de Vivienda sitúa a los promotores por delante de los ciudadanos
Las viviendas las pagan los ciudadanos, pero a juzgar por los argumentos
del Ministerio, la calidad acústica de sus viviendas deberá
esperar. Unos 13 millones de españoles manifiestan que el principal
problema de su vivienda es el ruido.
El ministerio envía un mensaje inequívoco: las próximas
viviendas que se construyan carecerán de calidad acústica
y sus habitantes padecerán este problema, a diferencia de sus
vecinos europeos que desde hace muchos años emplean soluciones
constructivas y realizan proyectos que les permiten satisfacer unas
exigencias acústicas más severas que las españolas.
Capacidad de proyección técnica y soluciones cuya existencia
fue negada públicamente para el mercado español por los
promotores de Madrid, ASPRIMA, asociación que recientemente se
ha reunido con la Ministra de Vivienda.
b.- La incapacidad
política del equipo directivo del Ministerio
Desde la aprobación
del CTE acústico, dos ministras del mismo gobierno han avalado
durante un año el documento de soluciones y las herramientas
de cálculo a las que ahora se tacha de deficientes. En este tiempo
la aplicación de estas herramientas ha coexistido con la vieja
norma (NBE-CA 88), según establece el RD 1371/2007, así
que por tanto ha podido ser ya empleada.
No es de recibo
que a pocos días de la entrada en vigor del CTE acústico
(24-10-2008) como única norma, la cúpula directiva del
Ministerio "descubra" las deficiencias de su catálogo
de soluciones y sus herramientas informáticas, cuyo coste para
el bolsillo de los contribuyentes debería aclararse cuánto
antes.
Ha tenido que ser titular de vivienda una ministra de Madrid , cuyo
índice de hogares que se quejan del ruido supera el 30% (cuatro
puntos más que la media nacional) para deshacer lo hecho.
Por otro lado, en ningún país europeo, con calidades acústicas
en sus edificios mejores que las que aporte el CTE, las administraciones
han tenido que elaborar guías de soluciones y herramientas informáticas
de cálculo, tareas que les ha correspondido a otros agentes.
c.- El incorrecto
análisis de la crisis de la construcción
Para ADECES, lo
peor del argumento sobre los costes y la calidad acústica es
que pone de manifiesto que la Ministra y el equipo del ministerio no
saben o no quieren saber los orígenes de esta crisis en el sector
de la construcción, que no son otros que la falta de confianza,
el incremento de tipos, la evolución de la economía, la
existencia de un sector acostumbrado a crecer desmesuradamente, al que
se pretende contentar dándole lo que desde hace meses ha pedido
y la existencia de un parque de viviendas nuevas y de segunda mano que
no encuentran comprador en la actual coyuntura.
ADECES recuerda
que las cifras oficiales han venido estimando que la repercusión
de las exigencias acústicas del CTE en los costes de construcción
oscilaría entre 0,33% y un 2,5% según las fuentes, es
decir, en torno a 900 euros para un piso de 100 metros cuadrados. Cosa
diferente es el margen de beneficio que los promotores quieren obtener
por la implementación de estas mejoras, que cifraron en un 20%
en épocas todavía boyantes y que la realidad posterior
se encargó de aquilatar.
Según ADECES,
si se acepta el argumento del Ministerio de Vivienda, habría
que concluir que todo aquello que encarezca los costes de construcción
debe ser aplazado. Por la misma razón el Ministerio debería
establecer una moratoria en la aplicación de todas aquellas normas
que incrementan la calidad de los edificios en cualquier otro parámetro.
El Ministerio
tampoco toma en consideración que aunque haya ligeros incrementos
de costes en ciertas partidas hay importantes reducciones de los mismos
en otras, por ejemplo, en la mano de obra por el incremento del desempleo.
Finalmente, para
ADECES resulta lamentable que mientras la Asociación ha solicitado
normas térmicas y acústicas más exigentes, la actitud
ministerial sea intentar generar un frenazo en el desarrollo de la calidad
en la edificación y en la ordenación del sector.