05-06-2006 La Asociación
considera que el cambio de la norma afectaría a más de un
millón de espectadores y al desarrollo de la TDT
ADECES solicita
que la señal en abierto de las televisiones se siga viendo a
través del cable o el ADSL
Durante once años,
y como consecuencia de lo indicado en la Ley del Cable de 1995, los
operadores de cable han cumplido con la obligación de transportar
y hacer llegar a sus asociados la señal de todos los canales
de televisión -nacionales, autonómicas y municipales-
emitidos por ondas hertzianas terrenas, tanto mediante tecnología
analógica como digital.
Esta obligación
ha servido para dar una difusión más amplia a aquellas
cadenas que no la podían alcanzarla por sus propios métodos,
al tiempo que sirve para fomentar el acceso a una nueva tecnología
de emisión, la de la televisión digital terrestre (TDT),
cuya necesidad todavía no ha calado entre los ciudadanos pero
que tiene una fecha fija de implantación obligatoria fijada por
el gobierno: el año 2010, momento en el que finalizará
la emisión en analógico.
Sin embargo, la
situación actual puede modificarse de aceptarse la propuesta
planteada recientemente por las distintas cadenas nacionales que, tras
comenzar a emitir en noviembre pasado con la tecnología TDT,
se muestran contrarias a que sus señales continúen siendo
transportadas gratuitamente por los operadores de cable o ADSL. Dicho
de otro modo, de cumplirse la aspiración de las cadenas, los
operadores deberían pagar por emitir canales a los que los ciudadanos
pueden acceder en abierto y gratuitamente y, además, por dar
cumplimiento a una obligación que les ha sido impuesta por Ley.
En el caso de que
los operadores se negasen a satisfacer las exigencias de las cadenas
de televisión y como consecuencia dejasen de emitir las señales
de TDT, se afectaría seriamente el proceso de implantación
del nuevo modelo de televisión. A principios de este año,
más del 50% de los hogares que accedían a la TDT lo hacían
a través del cable y el ADSL. En concreto, de los 2,5 millones
de hogares con acceso, 1,3 empleaban el cable y 250.000 el ADSL. De
este modo, a estos usuarios se les está obligando a instalar
otro decodificador en sus hogares para recibir la televisión
digital, algo que no llevarán a cabo por considerar que ya que
tienen una oferta televisiva suficiente.
En este contexto,
ADECES defiende la necesidad de respetar el modelo implantado por la
legislación vigente por entender que la TDT tiene carácter
de servicio público y la difusión de su señal mediante
el cable o el ADSL responde a la necesidad de desarrollar y consolidar
una nueva tecnología de emisión que, tal y como se ha
señalado, tiene un plazo de cuatro años para su implantación
obligatoria.
ADECES considera
que la necesidad de favorecer la implantación de la TDT mediante
su difusión a través del mayor número de medios
posible constituye una realidad incuestionable que debe continuar manteniéndose
al margen de cualquier otro interés.