09-07-2009
En relación con la Recomendación europea de acceso a las redes gran
capacidad
ADECES aboga por una competencia
sin paños calientes en las redes de alta capacidad como alternativa
al riesgo de saturación de Internet
ADECES
(Asociación pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales) cree que el
modelo de competencia en servicios sustentado sobre la misma red, debe
de dejar paso a un nuevo modelo basado en la competencia sin paños calientes
en las redes de alta capacidad que promoverá el impulso de servicios,
aplicaciones y contenidos, permitiendo un mayor desarrollo de la Sociedad
de la Información que presenta signos de agotamiento con las infraestructuras
actuales.
Según Cisco
en 2011 el tránsito mundial de Internet será de cuatro
veces más que el registrado en 2006. ATT señala que un
año antes pueden comenzar a aparecer claros síntomas del
colapso si no se mejora la red, para lo que se necesitan unas inversiones
globales de 130.000 millones de dólares.
Pocos discuten que las redes de alta capacidad son la solución
para abordar la creciente demanda y la proliferación de contenidos
que requieren cada vez un mayor ancho de banda, sin embargo el núcleo
de la discusión es cómo se abordan esas inversiones, quién
las realiza y en qué condiciones. Y es en este marco en el
que surge la consulta europea sobre el acceso a las redes de nueva generación.
Para ADECES
es hora de que las autoridades europeas y los reguladores nacionales
dejen de hacer juegos malabares con la política de telecomunicaciones,
mantengan la neutralidad y establezcan unas reglas que incentiven la
inversión para fomentar la competencia en redes.
Esto es lo que hizo EE.UU hace cuatro años: eximir a los operadores
de la obligación de compartir las nuevas infraestructuras al
igual que Corea, uno de los líderes mundiales en este campo.
Sólo una operadora en el mercado americano (SBC) da cobertura
de banda ancha de alta capacidad a 18 millones de hogares, mientras
que en la Europa de los 25 no se alcanzan los 2 millones de abonados.
La alternativa
a la competencia en infraestructuras es compartir las redes, algo difícil
de encajar teniendo en cuenta que no se trata de las infraestructuras
existentes de los ex monopolios, sino de una infraestructura de nueva
creación. En caso de compartir resulta incierto quién
invertirá.
El Reino Unido
hasta ahora ha permitido a BT y Virgin ejecutar un proyecto que llevará
la alta capacidad a la mitad de la población. Sin embargo, estudia
crear una tasa anual de 7 euros por usuario de teléfono para
impulsar el desarrollo de las redes de alta capacidad (177 millones
al año). Lamentablemente este sistema puede ser tan deficiente
que la extensión de la alta capacidad se retrase más de
10 años.
En este debate
es necesario que los usuarios de Internet y sus asociaciones participen
de un modo activo y tomen partido entre un modelo que ha demostrado
sus limitaciones en cuanto a la inversión y la innovación
(redes compartidas) y otro que tiene sus inconvenientes, pero que representa
un solución al riesgo de saturación y favorece los desarrollos
de aplicaciones y contenidos.