20-10-2009
Estudio internacional: efectos de las normas térmicas en el gasto
energético
Madrid gasta en calefacción
como París o Londres y Sevilla como Roma a pesar de disfrutar
de inviernos hasta un 32% más benignos
ADECES reclama que los Gobiernos mejoren la norma para reducir el consumo
energético hasta lo que permiten las condiciones climáticas
ADECES (Asociación
pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales) se ha dirigido a Gobiernos,
parlamentarios nacionales y autonómicos y altos cargos de las administraciones
para que mejoren en el corto plazo las normas térmicas de los nuevos
edificios para reducir el consumo energético hasta lo que permiten las
condiciones climáticas respecto a otros países de la Unión Europea.
La asociación
inicia esta campaña después de haber realizado un Estudio
sobre los efectos de las normas térmicas en el consumo energético
de los hogares de 6 ciudades europeas: París, Londres, Berlín,
Roma, Madrid y Sevilla (estas últimas representativas de la mayor
parte del parque de viviendas en España).
La insuficiencia
de la norma térmica causa el derroche de lo que no tenemos
El estudio de ADECES revela que la escasa exigencia de la envolvente
térmica de la norma española provoca que los costes de
calefacción de los hogares en Madrid oscilan entre 646 y 342
euros / año, según se trate de una vivienda individual
de 120 m2 o de una colectiva de 90 m2. Mientras, en Londres, a precio
de energía española, se calentarían las mismas
viviendas con un coste de 651 euros o 398 euros. Y en París los
costes variarían entre los 691 y los 355 euros.
Lo mismo ocurre si se compara Sevilla, cuyos costes de calefacción
son de 336 ó 176 euros, según el tipo de vivienda, y Roma
que sólo incrementa el coste en 3 y 6 euros.
La falta de proporcionalidad de la norma térmica española
y el clima
Según ADECES, la insuficiencia de la norma térmica impide
que España aproveche en todo su potencial las condiciones climáticas
de las que disfruta, abocando a las economías domésticas
y al país a un consumo energético muy por encima del eficiente.
En definitiva, la falta de proporcionalidad entre la norma térmica
y el clima obliga a derrochar lo que no tenemos: recursos energéticos.
Así se deduce al comprobar que la máxima diferencia de
costes en el estudio de ADECES, la registrada entre Londres y Madrid
apenas sobrepasa el 15%; sin embargo, el invierno de Madrid (2100 grados
día) es entre un 42% y 47% más benigno que el de París
(3002 grados día) y Londres (3100 grados día).
Es fácil apreciar que la insuficiente exigencia sobre la envolvente
de la norma térmica en Madrid es responsable de un derroche de
más de un 17% de la energía consumida.
Lo mismo ocurre con Sevilla, que gozando de un invierno un 22% más
benigno que el de Roma, según los grados día de ambas
ciudades, presenta un coste de calefacción prácticamente
idéntico, con lo que la norma térmica en Sevilla es responsable
de derrochar un 22% de energía.
Para la refrigeración y la climatización las cosas no
son diferentes.
Quién es responsable de este derroche
Según ADECES los responsables de esta grave ineficiencia energética
son el Gobierno Central y los Gobiernos Autonómicos. El primero
por aprobar un Código Técnico de la Edificación
(CTE) en su apartado energético claramente insuficiente, más
aún si se tiene en cuenta que se aprobó con cuatro años
de retraso. Pero también son responsables los Gobiernos Autónomos,
que haciendo dejación de sus competencias no corrigieron las
insuficiencias de la norma para los edificios de sus Comunidades. Tan
sólo cabe señalar la excepción del Gobierno catalán
que mediante decreto, mejoró el CTE térmico de forma significativa.
Gobierno central y gobiernos autonómicos se dejaron convencer
por quienes auguraban importantes incrementos del precio de la vivienda
si se llevaban a cabo estas reformas, prescindiendo de la consideración
de la energía como recurso estratégico.
La conclusión
Para ADECES es hora de que el Gobierno Central o los Gobiernos autonómicos
asuman su responsabilidad, entiendan el sentido estratégico de
la energía e incrementen las exigencias térmicas de la
nueva vivienda (en un momento en el que, además nadie se puede
sentir dañado) hasta el punto de que los hogares españoles
aprovechen el potencial de ahorro derivado del clima en relación
con los países de su entorno.
Con esta propuesta
se obtienen los siguientes resultados:
- Reducción del consumo de energía en Madrid y Sevilla del
45% aproximadamente, para vivienda individual y colectiva.
- Reducción de las emisiones de CO2: 36% y 45%, según
tipo de viviendas en Madrid, y 44% en Sevilla para todo tipo de
viviendas.
- Reducción del coste de climatización (calefacción
más refrigeración) entorno al 48% y el 44% en las viviendas individuales,
según zonas. En las viviendas colectivas las reducciones serían
en el entorno del 48%.